ESCUELAS CREATIVAS by KEN ROBINSON

¡PISTA! Si llegas hasta el final de lectura, encontrarás una sorpresa…

SOBRE EL AUTOR

Ken Robinson (Reino Unido, 1950), es un prestigioso doctor y reconocido experto en educación y desarrollo de la creatividad. Profundo innovador, analista, consultor y crítico de educación en diversos países de varios continentes. Robinson, lucha por realzar el trascendental papel de la creatividad, tanto en la educación como en la economía globalizada.

A lo largo de su extensa trayectoria formativa y divulgativa, ha sido autor de más de diez libros, entre los que destacan El Elemento (2010) y el protagonista de este post; Escuelas Creativas (2015). Además, es conocido por varias históricas intervenciones en eventos y medios audiovisuales; por ejemplo, su famosa charla TEDx.

[NO TE PIERDAS SU LEGENDARIA CHARLA TED: “¿Las escuelas matan la creatividad?” (2006)]

¿A QUIÉN VA DIRIGIDO ESTE LIBRO?

Principalmente, este ensayo está destinado a lectores del sector educativo, tales como profesores, estudiantes de educación, políticos o, en general, otros colectivos ligados al sector. Quizá, puede que también haya un gran número de padres involucrados en la educación de sus hijos que podrían estar interesados en su lectura.

No obstante, aparte de que usa algún término específico de la cultura y vocabulario de la educación, es un libro apto para que cualquier ciudadano del mundo pueda estar interesado en profundizar en cómo funcionan las escuelas y cómo tendrían que hacerlo (desde el punto de vista de Ken Robinson).

Generalizando, todos hemos vivido la escuela en algún momento de nuestra vida, por lo que, en base a ello, dicho foco podría considerarse un universal cultural temático.  Eso sí, solo es apto para aquellas personas que estén dispuestas a poner en duda todo lo que ya saben o todo lo que han experimentados.

Y, por supuesto, este libro también es para todos aquellos que puedan estar interesados en saber cómo y en qué medida pueden las artes, en general, y la música, en concreto, cobrar protagonismo en esta propuesta de “escuelas creativas” (Aplicación para músico al final del post).

 

PRINCIPALES IDEAS EXPUESTAS EN LA OBRA

1)    Oposición al propósito general de la educación académica actual, definido por él mismo como un mero sistema de desarrollo de habilidades académicas, surgidas e inventadas por la industrialización en el siglo XIX y que atiende a las necesidades formativas de sociedades pasadas, y, por lo tanto, obsoleto en el presente. Las escuelas no deben ser fábricas de producción en masas en las que el único criterio en común para agrupar a los alumnos sea la edad. En esta cadena de montaje llamada educación, si no sigues las normas, eres detectado como defectuoso y, de tal forma, desvinculado del proceso.

2) Crítica de la estandarización de la educación y defensa de los modelos pedagógicos basados en un aprendizaje más individualizado, capaz, por consiguiente, de exprimir y atender de forma más personalizada el potencial, interés y talento natural de cada alumno (es decir, a encontrar “su elemento”). La personalización del aprendizaje no es una opción, es una necesidad.

3) Cuestionamiento de la jerarquización internacional y generalizada que etiqueta y crea rangos de importancia entre las materias académicas y donde, en el último eslabón, están las artes, e incluso dentro de éstas también existen escalas de prestigio. De esta forma, si un alumno no muestra interés por las disciplinas “correctas”, corre el riesgo de fracasar dentro del sistema de escolarización y abandonar su proceso de aprendizaje.

4)   Defensa de la importancia del desarrollo de la creatividad, equiparándola con la propia trascendencia de la alfabetización en la etapa escolar. Dicha revalorización de la creatividad en contextos educativos debe transferirse a los entornos profesionales, quiénes necesitan de ésta en grandes cantidades para afrontar los retos sociales, económicos y culturales venideros.

5) Rechazo del concepto de inteligencia que ha predominado, y aún sigue latente a pesar de los rotundos avances científicos de finales del siglo XX, hasta ahora, basado únicamente en la comprensión numérica y lingüística; el cociente intelectual. Destacar aquí la obra de D. Goleman (Inteligencia Emocional) y H. Gardner (Tª de las Inteligencias Múltiples).

6) Incremento generalizado de la autonomía de las escuelas, quiénes requieren una mayor flexibilidad, en todos los términos, de cara a poder adaptarse con éxito a la realidad y necesidades de su entorno.

LA REVOLUCIÓN EDUCATIVA PROPUESTA POR KEN ROBINSON

En base a las ideas descritas, propone una necesaria revolución en la educación; una innovación que no se centre en pequeñas reformas que modifiquen un sistema que define como obsoleto de raíz, sino en nuevos paradigmas y estructuras que provoquen cambios profundos y reales.

Dicha propuesta de revolución educativa se puede sintetizar en tres apartados:

      • Elaborar un nuevo paradigma económico de la educación: hasta ahora, ciencias y artes han estado divorciadas, separadas y jerarquizadas en base a una perspectiva puramente económica, donde unas nos acercaban más que otras hacia la prosperidad académica, económica y al éxito personal. Robinson, defiende que todas las ramas del conocimiento deben  interactuar sin jerarquías al margen de dicho condicionamiento, fundamentado en épocas pasadas y que no atiende a las necesidades formativas ni a la propia naturaleza de la vida económica y social del presente y, mucho menos, del futuro
      • Descubrir talentos e identidades a través de la personalización de la educación: la masiva estandarización y normalización del aprendizaje, inspirada en las cadenas de producción industrial, eclipsa el valor y talento individual de cada alumno e iguala a todos respecto a los mismos objetivos e intereses cuando, por lo contrario, cada uno de ellos presenta su propias necesidades y ritmo de aprendizaje. Por ello, propone que uno de los mayores retos de la educación debe de ser ayudar a cada individuo a encontrar su identidad (y su “elemento”), para lo que hará falta el planteamiento curricular más individualizado que, aunque se aborde desde una perspectiva social, potencie al máximo las capacidades de cada alumno.
    • Incentivar el desarrollo de un nuevo concepto de identidad cultural: ¿conocemos nuestro hueco en el mundo? Ese tendría que ser uno de los grandes retos de la educación; ayudar a las personas a encontrar su hueco en este sistema en continua transformación, donde no vale usar referentes de décadas o, incluso, siglos pasados para adaptarnos al presente. Afrontar un nuevo renacimiento socio-cultural en el que la persona conozca y esté preparada para los retos y desafíos venideros, y no para la superación de exámenes de contenidos y materias académicas, a veces, totalmente anacrónicas y desproporcionadas en su cultivo. Un sistema educativo no puede permitirse que un alumno egrese de la escuela secundaria sin saber qué es lo que le gusta y se le da bien.

 

OTROS DETALLES DE LOS CONTENIDOS

Más allá de estas ideas, el autor expone decenas de casos y experiencias de escuelas en las que se han aplicado programas de innovación (la mayoría de ellos en Estados Unidos y Reino Unido). También, aborda conceptos y temas interesantes como educación lenta, las escuelas democráticas, los exámenes normalizados (como PISA), las “8 C”, asignaturas vs disciplinas, objetivos y relación de la educación pública y privada, el proceso y herramientas de evaluación en la educación, el auge del homeschooling (educar en casa), el rol del director de escuela y su liderazgo y, entre otras muchas más, la relación entre los miembros de la comunidad educativa.  

EXPERIENCIA DE LECTURA Y CRÍTICA

El libro, compuesto por poco más de 300 páginas, abre con los agradecimientos y la introducción, necesarios para entender las motivaciones y el contexto que motivan y definen a su autor, un cuerpo de 10 capítulos y, para cerrar, un epílogo con las últimas conclusiones de la obra.

Respecto a su experiencia de lectura, el discurso es ameno y divulgativo. A veces, emplea ciertos tecnicismos del sector educativo que pueden despistar a lectores con escasa experiencia en el mismo, pero nada que pueda escapar del entendimiento de cualquier lector medio.

Su lectura, si se tiene una mínima sensibilidad respecto a la temática de la educación, es altamente recomendable. Es, en líneas generales, crítico, constructivo, pedagógico y revelador, pudiendo aportarte un gran acercamiento a la temática de la innovación educativa. Asimismo, para comprender en profundidad la obra y pensamiento de Ken Robinson, es muy recomendable acceder a la lectura de uno de sus otros libros; “El Elemento” (2010), antes mencionado.

No obstante, no todo son coloridas flores en este jardín. Su lectura enriquece mucho el espíritu crítico de cualquier ciudadano en lo que a educación concierne (un tema transversal, universal y que a todo el mundo le debería de preocupar). Asimismo, es muy recomendable tener en cuenta una serie de filtros de cara a su lectura y reflexión. Existe un alto riesgo de que, a lo largo y ancho de su lectura, pensemos que ya sabemos todo lo que deberíamos sobre educación, innovación y pedagogía, pudiéndonos poner a pregonar a los cuatro vientos sus ideas y ejemplos como si de una verdad absoluta tratase. No, no es exactamente así; hay que saber filtrar sus ideas y contenidos.

Lo que en un entorno o país concreto haya funcionado (con un contexto y recursos determinados), no tiene por qué funcionar en otros. Hay que relativizar y saber extraer la esencia y principales ideas para, de tal forma, poder aplicarlas en nuestro entorno (en la medida que se pueda).

Robinson propone poner todo “patas arriba”; iniciar una revolución tanto educativa como social que logre transformar las escuelas en espacios más flexibles, autónomos y, ante todo, entornos de desarrollo de la creatividad. Dicha revolución, aunque necesaria, pasa porque cada componente de la comunidad educativa  abra el camino del cuestionamiento, del saber poner en duda, del ser críticos con un sistema en el que podemos estar cómodos, pero no es lo mejor para nuestro futuro como sociedad, de no tener miedo al cambio, es decir, de abrirse al camino de la innovación.

Y, ¿QUÉ HAY DE LOS MÚSICOS?

Por último, hacer mención a por qué este libro es especialmente recomendable para el sector de la música, en general, o de la educación musical, en concreto. Dentro del discurso de Robinson, encontramos repetidas menciones directas o indirectas a la música. Como ejemplo más claro, el autor menciona que, una de las primeras acciones que hace (o invita a hacer) cuando es invitado a un centro educativo para realizar un programa de innovación, es duplicar las horas de música y artes.

La relación de las ideas propuestas por Ken Robinson con la educación musical se pueden sintetizar en dos:

1) Cuestionamiento de la jerarquía de las materias académicas y necesidad de un modelo donde se desarrolle la creatividad. Artes vs disciplinas académicas

Critica abiertamente la jerarquización generalizada que han ido adoptando las disciplinas académicas desde la escolarización masiva que se realizó en la Revolución Industrial (origen del modelo actual). En esta estandarización de las materias, que atienden, en primer lugar, a las necesidades de la economía de mercado y, en segundo, a la del desarrollo integral del alumno, las artes han quedado siempre a la cola.  No obstante, invita a reconocer que, quizás, la música ha quedado por delante de otras artes como la danza o el teatro en lo que al sector educativo respecta.

Robinson, defiende que dicha jerarquización es anacrónica, es decir, que no corresponde con las necesidades de la sociedad actual, donde la educación debería de ayudar a las personas a desarrollar sus capacidades personales y su creatividad, y no tanto a cultivar los conocimientos concebidos ante las necesidades de una sociedad industrial pasada.

Advierte que, para estar preparados de cara a las décadas venideras, tendría que ser tan importante el desarrollo de la creatividad como la propia alfabetización. Por lo tanto, hace un gran guiño literal a la importancia de las artes, en general, y la música, en concreto, dentro de las disciplinas de aprendizaje que se deberían abordar en las aulas de los actuales centros educativos.

2) Educación musical instrumental como herramienta de personalización del aprendizaje

Se opta por un modelo de escolarización en el que sea posible flexibilizar el currículo y adaptar las metodologías a las necesidades individuales de cada alumno. Ha de ser posible atender al máximo el desarrollo de su potencial, talento, evitando tratar a un grupo de alumnos como si todos tuviesen las mismas capacidades, problemas u objetivos. Eso sí, tender a la individualización pero siempre dentro de un entorno social y de convivencia.

En este contexto, la tradicional estructuración de la enseñanza musical instrumental es una potentísima herramienta de desarrollo de la personalización del aprendizaje, ya que es impartida (en la mayoría de las ocasiones) en ratios profesor/alumno muy reducidos o, incluso, individualmente, como es el caso de los centros integrados de música. De tal forma, y en coordinación con el resto del claustro de profesores, en estos espacios reducidos de educación musical es posible atender personalmente al alumnado, y no sólo en lo estrictamente musical, sino en su propia formación integral.

¡TE PROPONGO UN RETO! ¿TE UNES?

Querido lector, si has llegado hasta este punto del artículo/reseña sobre la obra Escuelas Creativas de Ken Robinson, es porque te interesa la temática. Por lo tanto, vence tu pereza y da rienda suelta a tu sed de conocimiento. Hazte un favor, y… ¡Léete el libro!

Tengo muchas ganas de conocer tu opinión y, si decides leerlo, poder nutrirme de tu experiencia y opinión tras su lectura. Asimismo, te animo a que leas el libro y me dejes un comentario en cualquiera de mis redes sociales sobre los elementos más positivos y negativos del libro desde tu punto de vista. Espero que dicha iniciativa sea bien acogida por todos vosotros por lo que, si te animas, házmelo saber y contaré con tu feedback. 

CON ESTA INICIATIVA PRETENDO…

1- Incentivar a que otras personas se lean el libro (principalmente músicos pero todo el mundo es más que bienvenido al debate). Un objetivo conciso, como esta quedada, puede ser un gran aliciente para que le dediques esos minutos diarios a la lectura que siempre has querido.

2- Dar la oportunidad a todos los interesados en esta temática de poder dar su opinión, charlar y debatir colectivamente al respecto.

3- Dotar de una mayor profundidad a la experiencia de la lectura. Si se lee el libro pensando en que vas a hablar y opinar sobre él, muy probablemente te otorgue una experiencia de absorción de sus contenidos mucho más completa.

4- Contribuir a la creación de una comunidad de músicos y/o docentes interesados en la lectura.

5- Demostrar que “leyendo, también se aprende música” (no lo olvidéis nunca).

 

Gracias por la lectura y visita. Si te ha interesado, te recomiendo que COMPARTAS, para que otros puedan acceder a su lectura, que COMENTES, si tienes algo que añadir u opinar (me interesa tu opinión) y que te HAGAS SUSCRIPTOR/A POR CORREO ELECTRÓNICO (parte superior de la columna derecha) y así no te perderás la pista ni ninguna de las actualizaciones.

Eduardo Sánchez-Escribano García de la Rosa.

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