Tag Archives: BANDAS DE MÚSICA

SIN ÁNIMO DE LUCRO: UN GRAN MOTOR DE DIFUSIÓN MUSICAL EN ESPAÑA.

Décadas atrás, mucho antes de que conservatorios profesionales y escuelas de música municipales integraran la excelente oferta educativa que en muchas ciudades españolas se disfruta en la actualidad, ya venía existiendo un gran tesoro cultural que difundía y democratizaba el acceso a la práctica música: las sociedades musicales.

Éstas, común y fiscalmente enmarcadas como asociaciones sin ánimo de lucro, han permitido que incontables personas de todo tipo condición económica y social hayan podido experimentar los beneficios de la práctica musical, asimismo, han organizado eventos y han puesto banda sonora a lugares y momentos que hubiesen sido insulsos sin la valiosa actividad y existencia de las mismas.

Detrás de esta gran labor, siempre se encuentran y recuerdan a innumerables músicos profesionales: instrumentistas, compositores y directores (o más bien “maestros”, tal y como tradicionalmente se suelen referir a éstos dentro del sector), pero existe una realidad paralela que, lejos de quitar el merecido mérito a aquellos que dedicaron (y dedican) su vida laboral a ello, no se suele sacar a la luz, no siendo otra que la de todo ese gran número de personas que, de forma altruista, invirtieron (e invierten) su tiempo, esfuerzo y, a veces, también sus propios recursos en el mantenimiento y buen funcionamiento de estas organizaciones socio-culturales.

 

HISTORIA DE UNA GRAN Y GRATUITA LABOR EN FAVOR DE LA MÚSICA.

Historia de un sacrificio. Esfuerzo, desde el punto de vista monetario, ya que los recursos empleados ni buscan, ni suelen encuentran, beneficios, e inversión, desde el punto de vista social, donde el desarrollo cultural y artístico del entorno, y el de todo aquel que interactúa con él, es el principal objetivo.

Una historia de auténticos héroes; héroes que luchan y se quiebran la cabeza constantemente para conseguir flexibilizar el acceso a la cultura musical en aquellos lugares donde la inversión pública está, a veces, imposibilitada o, simplemente, ciega o mal asesorada en cuanto al sector musical se refiere. Y todo ello capitaneado, en muchas ocasiones y confiriéndole un mayor mérito, por personas que desconocen el significado de la palabra “bemol” o el valor de las figuras musicales.

Asociaciones que, mediante fuentes de financiación puramente populares, tales como sorteos y rifas, comisiones de loterías, humildes patrocinios locales, actuaciones “remuneradas”, cuotas de socios y, con suerte, inversión y aportaciones públicas regulares, soportan los innumerables gastos que el correcto funcionamiento de una sociedad musical supone: adquisición y mantenimiento de instrumental, uniformidades, infraestructuras y amueblamiento, material didáctico, material de oficina, nóminas y seguros sociales del personal laboral, gastos de gestión y administración, gestión de patrimonio, gastos de transporte, además de otra larga lista de derramas necesarias para el buen funcionamiento de las mismas.

No dispongo de datos específicos (ni tampoco me he preocupado de buscarlos porque creo ciegamente en ello), pero en base a la experiencia, propia y ajena, y también a la mera contextualización intuitiva de los hechos, afirmaría que centenas de miles de personas, desde que este tipo de comunidades empezarán a proliferar por toda la geografía española allá hacia finales del siglo XIX, han disfrutado de una oportunidad e iniciación en el mundo de las bandas y su música. Dicho “mundillo” ha sido, a su vez,  uno de los grandes pilares y becarios de que España se haya convertido en uno de los países referentes en cuanto a calidad y cantidad de músicos exportados a todo el planeta.

[LECTURA RECOMENDADA]

¿ES UN PÁJARO, UN AVIÓN? ¡NO, ES UNA BANDA DE MÚSICA!

Auténticos héroes, y no precisamente profesionales de la música, sino del entusiasmo hacia ella y del ver cómo ésta hace crecer y unir a las personas. Juntas directivas, socios, padres, concejales, músicos aficionados y otros colaboradores que velan por obtener y administrar recursos, materiales y humanos, con el único fin de mantener y hacer crecer este tipo de organizaciones culturales. Compran y prestan desinteresadamente instrumentos, crean centros de formación económicamente deficitarios pero de un alto valor formativo, ofreciendo las tasas más asequibles posibles con tal de que el mayor número de personas pueda disfrutar de sus servicios y beneficios.

VOLUNTARIADO CON LETRA PEQUEÑA: RESPONSABILIDADES.

Pertenecer a la junta directiva de una asociación sin ánimo de lucro o ser representante voluntario de una entidad cultural no es, precisamente, un “camino de rosas” (a no ser que el correcto funcionamiento de la misma no sea tu preocupación u objetivo).

Estas organizaciones no lucrativas que buscan algún tipo de bien común, también conocidas como “ONG’s”, son, por encima de todo, empresas; empresas con responsabilidades administrativas y fiscales que gustosamente, aunque también algunas veces sin conocimiento real de causa, asumen los propios y voluntarios miembros directivos de las mismas.

Además de las responsabilidades fiscales y legales, existen otras que ni te llevan a la cárcel ni te multan por incumplirlas, y son las de velar por que todo el esfuerzo y sacrificio empleado por los anteriores al cargo no sea diezmado o caído en el olvido. El compromiso por defender lo que tantos años y sinergias ha costado crear y el cometido de seguir haciendo crecer y madurar aquello que desinteresadamente se ha asumido liderar.

marching-band-1916503__340

GESTIÓN: SE DEBEN Y SE PUEDEN HACER LAS COSAS BIEN (O MEJOR).

En los últimos años, se ha empezado a gestar una cultura de la buena gestión que, ni hace mucho ni en todos los sitios, no existía y disfrutaba el sector, es más, tradicionalmente parecía que estaba enemistado con la misma. Esto, en gran parte, ha sido impulsado por el surgimiento de gestores culturales y otros profesionales expertos, además de verse alentado por el miedo e inseguridad que se ha infundido mediante las inspecciones públicas en las que se han visto involucradas este tipo de asociaciones recientemente.

Sí, efectivamente, es muy difícil, pero no imposible. “Hacer las cosas bien”, abarcando el significado más pleno de la expresión, requiere técnica, trabajo, ilusión, creatividad, muchos correos electrónicos, “telefonazos” y, muy importante y ausente en muchas ocasiones: servicios de consultoría a profesionales de la cultura, el arte, la educación y su gestión.

El sector no lucrativo ya supone, y no es nada comparado con la realidad y cifras de las que podemos llegar a ser testigos en próximos años, una muy valiosa fuente de trabajo de calidad a tener en cuenta para el sector, suponiendo un gran motor económico y fuente de empleo para los miles de graduados en música que produce el amplio sistema de conservatorios, profesionales y superiores, de España.

[LECTURAS RECOMENDADAS]

LA DÉCADA ESPAÑOLA DE LOS SUPERHÉROES MUSICALES

MÚSICOS PROFESIONALES VS PROFESIONALIZARSE CON LA MÚSICA

Grandes músicos y docentes que, en la mayoría de los casos, están altamente preparados y repletos de ganas por transmitir  sus conocimientos y habilidades, así como los propios beneficios de la práctica de la música.

Ante la calidad que éstos pueden ofrecer y que, por otro lado, se está empezando a exigir indiscriminadamente por “exceso de oferta”, hay que corresponder, empezando por una remuneración adecuada y por unas dignas y legales condiciones para el empleo. Hay que exigir y ofrecer a partes iguales, si no, la balanza se desequilibra y alguien sale perdiendo, y este no es un juego de ganar o perder, sino el de construir un contexto y entorno donde se pretende que todos aquellos que se vean involucrados en él ganen y crezcan.

MUSICOS OSOS

INFINITAS GRACIAS.

A todas estas organizaciones se les debe exigir, sí, pues poseen la tarea de gestionar un patrimonio cultural, social y artístico de gran valor, pero, ante todo y por partida doble, se les debe agradecer, regularmente y más de lo que se suele acostumbrar, dicha desinteresada labor.

Directores laureados, reconocidos profesores y grandes artistas que surgen en estos nichos obtienen, merecidamente, su puesta en valor, pero no olivemos a cada miembro de esa junta directiva u otros voluntarios que trabajan gratis y, a menudo, con mucha más dedicación e ilusión que muchos profesionales, compaginando dicha labor y cargos con sus propias vidas personales y profesionales.

Gracias, tanto en mi nombre como en el de todo aquel que no supo cómo ni cuándo expresarlo, por permitir y luchar por la existencia de millares de bandas y escuelas de música, además de otras asociaciones promotoras de cualquier tipo de artes escénicas, que se esfuerzan por organizar eventos, espectáculos, conciertos y otras actividades que acercan la música y la cultura a la sociedad.

SIN ROSTRO

La música y músicos de España os deben mucho. Ahora toca aprender de los fallos y reforzar los aciertos, pues hay mucho que construir, mucho patrimonio que preservar y mucho trabajo que reconocer en esta historia de héroes sin capa ni antifaz; buenas personas que han ayudado (y ayudan) a que la música y la cultura hayan llegado (y lleguen) a rincones donde sólo en este formato, desinteresado y altruista, hubiese sido posible.

mts4Gracias por la lectura y visita. Si te ha interesado, te recomiendo que COMPARTAS, para que otros puedan acceder a su lectura, que COMENTES EN EL BLOG, si tienes algo que añadir u opinar (me interesa tu opinión) y que te HAGAS SUSCRIPTOR/A POR CORREO ELECTRÓNICO (parte superior de la columna derecha) y así no te perderás la pista ni ninguna de las actualizaciones semanales.

Eduardo Sánchez-Escribano García de la Rosa.

 

También en me podrás encontrar en:

Facebook Fan Page: MUSIC, THINK & SHOUT – FanPage

Instagram: edu_se_music

Twitter: @EduSE_music

LinkedIn: Eduardo Sánchez-Escribano

Google+: Eduardo Sánchez-Escribano

 

Si te ha gustado este artículo, quizás también te puedan interesar los siguientes:

EL SÍNDROME DEL MÚSICO IMPOSTOR

INTELIGENCIA EMOCIONAL Y MÚSICA: LAS BANDAS DE MÚSICA Y LAS HABILIDADES

SOCIALES (PARTE 6/6)

EL RELATIVISMO CULTURAL EN LAS PROFESIONES ARTÍSTICAS: QUÉ ES Y CÓMO NOS AFECTA.

BATUTAS 2.0 – LOS 15 SUB-PERFILES DE UN DIRECTOR MUSICAL

ARTES ESCÉNICAS Y LA NECESIDAD DE HACER PEDAGOGÍA DE “LA EXPERIENCIA”.

 

INTELIGENCIA EMOCIONAL Y MÚSICA: LAS BANDAS DE MÚSICA Y LAS HABILIDADES SOCIALES (PARTE 6/6)

Para concluir esta primera serie de artículos sobre INTELIGENCIA EMOCIONAL Y MÚSICA, he dejado el mi capítulo favorito, no siendo otro que el de las habilidades sociales y su relación con las comunidades artísticas de aprendizaje.

¿QUÉ SON Y CÓMO NOS INFLUYEN LAS HABILIDADES SOCIALES?

Básicamente, son los comportamientos de tipo emocional y conductual que exteriorizamos en las relaciones interpersonales (entre personas) y que nos permiten, por norma general, adaptarnos a un entorno social. Éstas son imprescindibles para desenvolvernos con éxito por el mundo, permitiéndonos reconocer, comprender y responder adecuadamente a las diversas situaciones que podemos experimentar en nuestra interactuación con el medio.

El desarrollo de las habilidades sociales, así como el de todos los otros elementos que integran la inteligencia emocional, son esenciales para la consecución de los objetivos y metas marcadas, ya que, incluso las personas más brillantes académica e intelectualmente hablando, están avocadas al fracaso en su interactuación con el entorno si no desarrollan éstas adecuadamente, pudiendo ser tachadas de arrogantes, poco empáticas, insensibles y, en general, evitadas por los demás.

El psicólogo P. Ekman, en sus estudios respecto a la capacidad que poseemos de interactuación con nuestras emociones como habilidad social fundamental, acuñó el concepto “despliegue de roles” para referirse al cómo, cuándo, dónde, por qué y con quién, resulta adecuado expresar nuestros sentimientos, y para el que es totalmente imprescindible conocer y dominar el entorno cultural en que estemos relacionándonos.

[ARTÍCULO RECOMENDADO] EL RELATIVISMO CULTURA EN LAS PROFESIONES ARTÍSTICAS

Este tipo de aprendizaje se desarrolla desde edades tempranas. Parte de él es explícito, es decir, nos dicen directamente como mostrarnos en ciertas situaciones, y parte se adquiere mediante un proceso de moldeado indirecto  que, desde niños, vamos absorbiendo a través de observar las relaciones de los demás. Es vital, puesto que el éxito social y personal está estrechamente ligado con la capacidad de sociabilización.

 

INFORMACIÓN SOBRE EL LIBRO “INTELIGENCIA EMOCIONAL” (1996) DE D. GOLEMAN

 

Según R. Gardner, y vinculándolo directamente con la categoría de la inteligencia interpersonal que  presenta en su Teoría de las Inteligencias Múltiples, existen cuatro principales habilidades sociales. Éstas, determinan los elementos que componen la inteligencia emocional de una persona y, a su vez, vincula la posesión de los siguientes talentos con el estimado éxito que se puede cosechar al desempeñar ciertas funciones o profesiones.

diferente

+Organización de grupos: Es la habilidad esencial para ejercer el liderazgo. Consiste en poseer las capacidades y herramientas necesarias para movilizar y coordinar los esfuerzos de un grupo de personas.

+Negociación de soluciones: Talento social consistente en impedir la aparición de conflictos y/o en solucionar aquéllos que puedan surgir.

+Conexiones personales: Sus bases radican en la empatía de las personas y en el “arte de trabajar en equipo”. Ésta, favorece el contacto con los demás, facilita el reconocimiento y el respeto por los sentimientos e intereses ajenos.

+Análisis social: Habilidad fundamentada en saber detectar, definir y expresar los sentimientos, intereses y motivaciones de los distintos colectivos o de la sociedad en general. En otras palabras; la capacidad de profundizar en los problemas y emociones de los demás con facilidad.

Aquellos que disfrutan de estas habilidades interpersonales son más propensos a desarrollar los otros elementos que componen la inteligencia emocional. Además, suelen ser ese tipo de personas con las que la gente desea pasar su tiempo, básicamente, las sensaciones agradables que transmiten por su mera presencia y compañía.

marching-band-1916503__340

 

LAS BANDAS DE MÚSICA Y EL DESARROLLO DE LAS HABILIDADES SOCIALES

La música es una disciplina artística que, generalmente, destaca por ser extraordinariamente social. Realmente, en los entornos no profesionales, es donde más tangible se hace dicho poder de sociabilización, estimulado, como principal factor, por la gran diversidad que suele darse entre los miembros que componen una banda de música, orquesta, coro o cualquier tipo de agrupación amateur.

Este tipo de formaciones se denominan “comunidades artísticas de aprendizaje”, entendiéndose como aquél grupo de personas que se reúnen regularmente, y bajo una denominación común, para realizar actividades interpretativas, como puede ser, más allá de colectivos únicamente musicales, un grupo de teatro o un club de danza.

Dese la perspectiva de mi propia experiencia cosechada, estudio y percepción, afirmo que las bandas de música populares son comunidades donde se genera y potencia, profundamente, el desarrollo de las habilidades sociales, capacidad propia de la inteligencia emocional y donde radica el gran porcentaje de posibilidades de éxito.

Las bandas de música componen uno de los más valiosos elementos y tesoros de la actividad cultural y musical de España, ya que, gracias a ellas y desde que se empezaron a estabilizar por toda la geografía nacional hace más de un siglo, cientos de miles de personas han tenido acceso a la práctica artística e interpretativa.

 

 

Las  características y naturaleza de sus componentes suele ser extremadamente variada. Mágicamente, aúna la voluntad e inteligencia, sobre un mismo escenario, de personas de muy distintos perfiles sociales, económicos, edades, géneros, ideologías, culturas y razas con un solo fin; hacer música y disfrutar de ello.

Pertenecer y participar en las actividades llevadas a cabo por una banda de música nos permite, desde muy pequeños y hasta muy entrados de edad (mientras la salud lo permita), compartir tiempo, conversaciones, viajes, proyectos y experiencias con gente muy distinta a nosotros, y en todo tipo de espacios y contextos que podamos imaginar.

Inconscientemente, al pertenecer y participar activamente en la vida de una comunidad artística y, en la mayoría de los casos, desde muy jóvenes, estamos absorbiendo y desarrollando innumerables herramientas sociales, aprendiendo constantemente a desenvolvernos en múltiples contextos y con una amplia gama de tipos de personas.

cerebro-musicaEn este tipo de entornos se favorecen relaciones humanas muy diferentes y complejas, ya que en otros ambientes, difícilmente, un niño de doce años, estudiante de sexto de primaria, por ejemplo,  puede compartir responsabilidades en un mismo atril con un exitoso empresario y padre de dos hijos, o un joven adolescente puede ejercer tempranamente lo que conlleva el liderazgo, siendo el encargado de instruir y guiar a toda una cuerda de “cincuentones” licenciados de la vida.

Estos ejemplos, son sólo una muestra de las tan infinitas como provechosas situaciones que se pueden dar en el día a día de nuestras bandas de música. Obviamente, con el paso del tiempo, se normalizará y puede que no le demos la importancia y trascendencia real que posee, pero, tanto para los jóvenes como para los más veteranos, es una auténtica escuela de habilidades sociales que, sin ninguna duda, constituye un denominador común en la personalidad, trayectoria e inteligencia emocional de gran parte de los expuestos a ello.

La música transforma a las personas, desarrolla íntegramente su potencial, te da alas y te hace libre, las experiencias a las que te expone te harán desenvolverte eficientemente en el mundo, pero lo que no hay que olvidar es que la música es buena en sí misma y no hay que permitir que se esté continuamente empleando y ejemplarizando como puente utilitarista para conseguir otros objetivos.

mts4Gracias por tu lectura y visita. Si te ha interesado, te recomiendo que COMPARTAS, para que así otros puedan acceder a su lectura, que COMENTES EN EL BLOG, si tienes algo que añadir u opinar (me interesa tu opinión) y que te HAGAS SUSCRIPTOR/A POR CORREO ELECTRÓNICO (parte superior de la columna derecha) y así no perderás la pista a ni ninguna de las actualizaciones.

Eduardo Sánchez-Escribano García de la Rosa.

 

También en me podrás encontrar en:

Facebook Fan Page: MUSIC, THINK & SHOUT – FanPage

Instagram: edu_se_music

Twitter: @EduSE_music

LinkedIn: Eduardo Sánchez-Escribano

Google+: Eduardo Sánchez-Escribano

 

OTRAS ENTRADAS RELACIONADAS:

EL SÍNDROME DEL MÚSICO IMPOSTOR

LA MÚSICA Y EL BAMBÚ JAPONÉS: NO APTOS PARA IMPACIENTES

¿ES UN PÁJARO, UN AVIÓN? ¡NO, ES UNA BANDA DE MÚSICA!

MÚSICOS PROFESIONALES VS PROFESIONALIZARSE CON LA MÚSICA

¿EL ORIGEN DE LA MÚSICA? ANÉCDOTAS ANTROPOLÓGICAS.

POR FAVOR, ESCUCHEN AL PROFESOR DE MÚSICA.

¿ES UN PÁJARO, UN AVIÓN? ¡NO, ES UNA BANDA DE MÚSICA!

En estos días que estamos viviendo, donde tradición y religión confluyen en lo que denominamos “Semana Santa” (además de un fresco aliento vacacional para los no practicantes), millones de personas se lanzan a las calles durante toda esta semana a participar, activa o pasivamente, en las innumerables procesiones que se llevan a cabo por toda la geografía española y que tantos feligreses y turistas, nacionales e internacionales, mueven año tras año.

Como no puede ser de otra forma, la práctica totalidad de estas procesiones, fruto de la gestión y organización de todo un año de hermandades y cofradías, van acompañadas de una o varias agrupaciones musicales; bandas de música, grupos de cornetas y tambores, música de capilla, etcétera. Nadie, excepto porque así lo dicte una tradición concreta, se imagina una procesión sin música o, como mínimo, un funcional redoble de tambor.

BANDA-MUSICA027

Al contrario de otro tipo de agrupaciones más específicas, las cuales se dedican a practicar de forma casi exclusiva  el género musical de las marchas de procesión, las bandas de música, es decir, aquellas formadas por instrumentos de viento-madera, viento-metal y percusión, sólo ocupan una pequeña parte de su actividad musical del año a preparar e interpretar música sacra, puesto que gastan la mayoría del esfuerzo y tiempo de su actividad musical en abordar un repertorio más “sinfónico”, variado y, técnicamente hablando, más complejo.

Desde mi punto de vista, fruto de mi experiencia y percepción personal, las bandas de música en general y, de forma más específica, los músicos que éstas componen, obvian la magnitud e importancia que se debería de dar realmente a la hora de poner música y aportar presencia a este tipo de actuaciones. ¿Por qué? Muy sencillo, porque aunque no te des cuenta, estás ofreciendo un concierto móvil por todas las calles de una ciudad, haciendo llegar tu música a, probablemente, miles o decenas de miles de personas en cada ocasión, la mayoría de las cuales no pisan con frecuencia ningún auditorio, no saben que existes, no saben a qué te dedicas, qué calidad musical y artística ofreces, ignoran lo que puedes aportar y no tienen la más remota idea de lo que significa pertenecer y hacer música en un conjunto instrumental.

[“CARTA ANÓNIMA DE UN PROFESOR DE ESCUELA DE MÚSICA” Y REFLEXIÓN.]

Resumiendo, la cultura musical de la gente que te va a ver puede que sea insignificante o nula pero, en cuestión de unos escasos minutos, tienes la oportunidad de hacer construir un valor de respeto y admiración, por tu labor y por tu música, por parte de todas estas personas con las que te cruzarás en tu recorrido y más allá de la función o servicio religioso que estés llevando a cabo (seas creyente o no).

En muchas ocasiones, los músicos que gozan de más nivel y experiencia, son los que menos ayudan a generar un valor positivo de su propio patrimonio; uso indiscriminado de teléfonos móviles, presencia y estética poco adecuada, fuman en momentos o lugares inadecuados, no se esfuerzan musical y técnicamente tanto como pudiesen, etcétera. Además, los más novatos de las agrupaciones absorben todo; lo que se ve, como lo que he enumerado justo antes, y lo que, aunque no se percibe explícitamente, está presente, y no es otra cosa que, a grandes rasgos, exteriorizamos que en la práctica es menos importante que otras formas de manifestar nuestra música, como un concierto.

[INTELIGENCIA EMOCIONAL Y MÚSICA: LAS BANDAS DE MÚSICA Y LAS HABILIDADES SOCIALES (PARTE 6/6)]

auditorio butacas

Por otro lado, la realidad no es otra que, más allá de lo que debería ser o lo que nos gustaría a los músicos, nos cuesta llenar el aforo de teatros y auditorios de nuestras propias localidades, en contraste, cuidamos hasta el más mínimo detalle musical, estético y de organización de nuestros conciertos “sinfónicos”.

[ARTES ESCÉNICAS Y LA NECESIDAD DE HACER PEDAGOGÍA DE “LA EXPERIENCIA”.]

A todos nos gusta que se reconozca el esfuerzo y valor de aquello que creemos que lo tiene y, como es en el caso de la música en conjunto, lo es en grandes cantidades. Por todo ello, respetemos y esforcémonos todo lo que esté en nuestra mano por hacer las cosas lo mejor que podamos cuando salgamos a la calle. Despertemos los sueños de aquellos niños que señalan a las bandas con ilusión y admiración, imaginándose en un futuro siendo ellos los integrantes de estas agrupaciones, ayudemos a retomar el deseo frustrado de todos aquellos adultos que siempre quisieron tañer un instrumento y, sobre todo, difundamos el amor por la música y hagamos aflorar en nuestro ocasional público el “gusanillo” de interés, querer más, empujándoles a ir a otros conciertos y representaciones culturales más allá de con las que se topan en Semana Santa.

Para todo ello, existe una única fórmula secreta: si quieres respeto y reconocimiento, sólo puedes esperarlo si tú mismo te entregas al máximo y ayudas a que así sea. ¡A inundar las calles de toda España de música!

mts4

Gracias por la lectura y visita. Si te ha interesado, te recomiendo que COMPARTAS, para que otros puedan acceder a su lectura, que COMENTES EN EL BLOG, si tienes algo que añadir u opinar (me interesa tu opinión) y que te HAGAS SUSCRIPTOR/A POR CORREO ELECTRÓNICO (parte superior de la columna derecha) y así no te perderás la pista ni ninguna de las actualizaciones semanales.

Eduardo Sánchez-Escribano García de la Rosa.

 

También en me podrás encontrar en:

Facebook Fan Page: MUSIC, THINK & SHOUT – FanPage

Instagram: edu_se_music

Twitter: @EduSE_music

LinkedIn: Eduardo Sánchez-Escribano

Google+: Eduardo Sánchez-Escribano

 

Si te ha gustado este artículo, quizás también te puedan interesar los siguientes:

POR FAVOR, ESCUCHEN AL PROFESOR DE MÚSICA.

BATUTAS 2.0 – LOS 15 SUBPERFILES DE UN DIRECTOR MUSICAL

ARTES ESCÉNICAS Y LA NECESIDAD DE HACER PEDAGOGÍA DE “LA EXPERIENCIA”.

¿QUÉ ES EL ARTE? ¿MÚSICOS Y/O ARTISTAS?

“CARTA ANÓNIMA DE UN PROFESOR DE ESCUELA DE MÚSICA” Y REFLEXIÓN.

MÚSICOS PROFESIONALES VS PROFESIONALIZARSE CON LA MÚSICA

 

MÚSICOS PROFESIONALES VS PROFESIONALIZARSE CON LA MÚSICA

Desde luego, no les estaría iluminando con nada nuevo a ninguno de ustedes si menciono cuánto y cómo está cambiando nuestra forma de entender tanto los diversos campos profesionales como toda la esfera académica, es decir, todo aquél camino de experiencia y formación que recorremos previamente a vernos inmersos en el mundo laboral. Nuevos modelos de vida, de pensamiento, fervor por el emprendimiento y la innovación y cierto “olor a rancio” de gran parte de lo que tomamos por tradicional.

1915351_S

Universidades y centros de formación que se posicionan en la más incipiente vanguardia (o al margen de lo hasta ahora conocido) como la Singularity University, proponen novedosas estructuras y formas de entender la formación, hasta el punto de poner “patas arriba” los sistemas académicos universitarios tal y como lo conocemos hoy en día. En verdad suena lógico que, si el mundo cambia y se transforma, también haya que buscar nuevas formas de interpretarlo y adaptarnos a él.

Obviamente, el mundo de las artes escénicas no se encuentra al margen del tan inevitable como notorio cambio que se está produciendo o, mejor dicho, que se ha producido; nuevas metodologías de aprendizaje,1260511_S una brutal necesidad de multidisciplinariedad y transversalidad de conocimientos y habilidades, destrucción de estereotipos tradicionales, aparición de nuevos sectores y profesiones, creación o surgimiento de nuevas necesidades artísticas y sociales, etcétera. Al igual que actualmente nadie en su sano juicio se plantearía dedicarse profesionalmente a ser copista musical o a ser luthier de saxofones en el s. XVIII, ningún otro a principios de siglo se podría imaginar que su nieto llegara a ser community manager de una orquesta profesional o de una prestigiosa compañía de teatro.

En España, frente a la diferente estructura de enseñanza musical no universitaria que se oferta en otros países, poseemos una amplia y numerosa red de conservatorios profesionales (dato que, a su vez y en sí mismo, podría generar un interesante debate, pero en el que ahora no nos detendremos). Dicho valioso patrimonio académico-musical, sumado a factores como la arraigada e histórica tradición musical de bandas populares en nuestro país, confluyen en la consecuencia de que miles de personas accedan cada curso escolar a ingresar en dichos centros de formación profesional musical.

A pesar de que muchos de estos centros artísticos y profesores de los mismos están creando nuevos enfoques y estrategias académicas, existe una alta tasa de abandono escolar en los conservatorios profesionales, donde muchos alumnos dejan de luchar y sacrificarse por alcanzar el nivel necesario para obtener el título. ¿Por qué?.  Eso, o, algunos casos, terminan dichos estudios por inercia, sin llegar a alcanzar los mínimos exigidos y con la contienda de que “cómo no van a seguir estudiando profesionalmente, le damos facilidades para obtener el título y… gracias por venir”

1243664_SDesde mi punto de vista, existe una principal razón por la que un alumno o aspirante a profesional barrunte la idea de dejar de estudiar música de una forma seria, y es que desde el primer contacto con el aula y ambiente del conservatorio son víctimas de un proceso de enculturización, de forma tanto directa como indirecta.

Personalmente y de la misma forma les expongo, entiendo por un proceso de enculturización musical aquél conjunto de mecanismos a través de los que se absorbe (directa e indirectamente, insisto) una forma de entender la música desde una perspectiva global: cómo estudiarla, cómo usarla, cómo definirla y defenderla, qué buscar en ella, qué buscar a través de ella, a qué estáticas y predefinidas profesiones te puedes dedicar dentro del sector y qué pasos hay que dar para llegar a cada una de ellas, etcétera.

Un importante cúmulo de factores se combinan para hacer pensar a profesores y alumnos que los posibles perfiles y trayectorias académico-profesionales que pueden cosechar ya están disponibles, pero eso no es así y, afortunadamente, ya existen ciertos brotes verdes al respecto. Tanto fruto de la necesidad como del progreso, empezamos a ser conscientes de que los acotados perfiles profesionales en los que la práctica totalidad de los músicos de finales del s.XX cosecharon el éxito (empleo público en su mayoría), ya no son el único y deseado modelo de empleabilidad para los aspirantes del sector. La numerosa y tremendamente valiosa generación de músicos que empezaron su trayectoria profesional bien entrado el presente siglo (generación a la que pertenece un servidor), ya es consciente, o debería de serlo, de que no te puedes quedar encerrado en la cabina de estudio esperando a que salga la convocatoria pública de turno, cosa que pasa muy esporádicamente y al que solo unos pocos afortunados accederán (perfil muy común transmitido y heredado entre los músicos, sobre todo en España, y que, a su vez, podría generar una línea de debate muy intensa e interesante).

1318361_M

Se podría decir incluso que estamos siendo testigos de una especie de renacimiento del sector, siendo este impulsado por la actual crisis económica y financiera, el desmesurado desajuste entre oferta y demanda de empleos artísticos tradicionales, surgimiento y necesidad de creación de nuevos perfiles profesionales respecto a sectores guía como el tecnológico, las comunicaciones, la innovación educativa,  el turismo, la investigación, la salud, la empresa, etcétera.

¿QUÉ PODEMOS HACER LOS DOCENTES?

1- Invitar a los alumnos a crear y participar en proyectos artísticos y culturales de todo tipo: es importante que experimenten y sientan las distintas formas que existen de involucrarse en diversos tipos de actividades vinculadas con la cultura, así como la capacidad de tener una idea y poner en marcha toda la maquinaria necesaria hasta que ésta se vea materializada.

2- Hacer sentir la necesidad e importancia de aprender idiomas y viajar: nuevas formas de comunicarse, nuevas fronteras, nuevas personas, nuevos lugares, nuevas pensamientos y nuevas ideas.

3- Fomentar la percepción de la música como un arte multidisciplinar y transversal: descubrir qué otras disciplinas o ámbitos, musicales o no, acaparan el interés de nuestros alumnos. Los nuevos tiempos demandan perfiles dinámicos que sepan identificar y generar nuevas necesidades. Si existen alumnos que presenten inquietudes por diversos campos (aunque a priori no tengan ningún tipo de relación), y nosotros insistimos en hacerles elegir desde sus inicios en las enseñanzas profesionales artísticas, puede que estemos cohibiendo el potencial del próximo ingeniero que diseñe el instrumento más popular del futuro, el profesional de la salud de los músicos que más información y soluciones nos aporte en las próximas décadas o el emprendedor empresario que más empleo cree en el sector, por poner algunos ejemplos.

4- Detectar, motivar y canalizar talentos potenciales: tanto en la especialidad de la interpretación (la más común y por la que todos empezamos)  como en cualquier otra de las que conocemos tradicionalmente o incluso las más novedosas y experimentales, además de aquellas que faltan por venir y aún desconocemos.

5- Transmitir ilusión y esperanza: todos sabemos la vital importancia que tiene el sentirse motivado en una carrera de fondo como es la música, en la que si te desvías o te desilusionas unas semanas puedes perder el trabajo de meses. Normalmente, hasta que no lo experimentas no eres consciente de ello, en este contexto, la labor del docente es reforzar y convertir este proceso en una valiosa oportunidad de feedback y aprendizaje significativo para el alumno.

6- Ayudar a encontrar el equilibrio y la eficiencia en el estudio y esfuerzo realizado: pongámonos en el supuesto de que uno de nuestros alumnos se encierra la práctica totalidad del tiempo del que dispone para estudiar a tocar, y retocar, su concierto favorito o unos mismos y repetitivos ejercicios técnicos. Aunque parece lógico, es necesario proporcionarle material de todo tipo e intentar que amplíe perspectivas con tal de que surja en él la inquietud y necesidad de cultivar otros campos. Evidentemente, esto no es incompatible con un estudio centrado, profesional y eficiente de un perfil profesional musical como intérprete, es más, todo lo contrario, le puede hacer madurar artísticamente y potenciar sus virtudes y capacidades como instrumentista, acercándolo más a convertirse en músico, con mayúsculas y según lo entendían las culturas clásicas, y alejándolo de ser un mero tañedor.

1209398_S

…¿Y LOS ALUMNOS?

1- Ser emprendedores y atreverse a diseñar y lanzar sus propias ideas y proyectos: si la idea te ilusiona y crees en ella, acabarás encontrando la manera y las personas que te ayudarán a llevarla a cabo.

2- Conoce, indaga y descubre: interactúa con estudiantes y profesionales de otros países y empleos, viaja, aprende e investiga sobre todo aquello que interese o creas que te merece la pena.

3- Permanece dispuesto a sacrificarte y esforzarte continuamente: si no estás dispuesto a esto ves abandonando la idea de alcanzar cualquier meta u objetivo propuesto, es bastante simple y fácil de aceptar.

4- Analiza la gente de la que te rodeas y lo que te intentan transmitir: no te dejes influenciar por aquellos que sólo manifiestan e insisten en recordarte todo lo negativo y difícil que es el mundo de las artes escénicas. Ineludiblemente, es un sector complejo que presenta particularidades y problemas como cualquier otro, pero a grandes y muchos problemas, grandes y múltiples soluciones, es cuestión de observar, investigar y ser creativos.

5- Se exigente y busca diversos docentes: intenta exponerte a la influencia y enseñanzas de diversos perfiles de profesorado, sobre todo de aquellos que se vean identificados con las ideas expuestas en los puntos anteriores.

Nuevos contextos y retos requieren nuevas y creativas formas de pensar, aunque para ello quizás tengamos que optimizar y multiplicar nuestros esfuerzos (o no). Tal y como proponen las teorías evolucionistas, aquellos que consigan adaptarse al entorno obtendrán beneficios y pondrán un pié al frente en la carrera evolutiva o, en este caso, la carrera por el desarrollo profesional  y la creación y obtención de empleo en el sector de las artes escénicas. ¿Qué nuevos empleos o sectores obtendrán y/o crearán los músicos de las generaciones venideras?

mts4Gracias por su lectura y su visita. Si le ha parecido de su interés le recomiendo de COMPARTA, para que otros puedan acceder a la lectura, que COMENTE EN EL BLOG, si tiene algo que añadir u opinar (me interesa su opinión) y que se HAGA SUSCRIPTOR/A POR CORREO ELECTRÓNICO (parte superior de la columna derecha) y así no me perderá la pista ni ninguna de las actualizaciones semanales. También puede seguir mi actividad en https://www.facebook.com/MusicThinkShout/

Eduardo Sánchez-Escribano García de la Rosa.

Si le ha gustado este artículo, quizás también le puedan interesar los siguientes:

BATUTAS 2.0 – LOS 15 SUBPERFILES DE UN DIRECTOR MUSICAL

LA HUMILDAD COMO VALOR TRANSVERSAL EN LA MÚSICA

POR FAVOR, ESCUCHEN AL PROFESOR DE MÚSICA.

EL RELATIVISMO CULTURAL EN LAS PROFESIONES ARTÍSTICAS: QUÉ ES Y CÓMO NOS AFECTA.

¿EL ORIGEN DE LA MÚSICA? ANÉCDOTAS ANTROPOLÓGICAS.

¿QUÉ ES EL ARTE? ¿MÚSICOS Y/O ARTISTAS? CRÍTICA Y REFLEXIÓN PARA DAR PIE A UNA LÍNEA DE PROYECTOS.

EL RELATIVISMO CULTURAL EN LAS PROFESIONES ARTÍSTICAS: QUÉ ES Y CÓMO NOS AFECTA.

(Si va a leer este artículo, aconsejo que lo haga de forma íntegra o, de lo contrario, podrá dar pie a una comprensión incompleta de lo que se intenta expresar y dar a entender)

Seguramente, todos nosotros y no en menos de una ocasión, hemos participado o presenciado  algún tipo de manifestación cultural, artística o religiosa que, visto desde una perspectiva cultural ajena, pueda ser considerado como algo peyorativo, irrespetuoso, ilógico, inmoral o, simplemente, no compartamos bajo ningún concepto por su falta de valor pero, aun así, lo toleramos (o no) en base a una contextualización simbólica y cultural.

etnomusicaEn las disciplinas artísticas, tanto practicadas de forma amateur, como en su ejercicio profesional (sobre todo) y por su propia naturaleza, existe una inclinación propensa a vivir experiencias que nos obliguen a emitir juicios de valoración personal, así como a poner en marcha la maquinaria de la toma de decisiones respecto a esos dictámenes.

Desde el punto de vista de la colectividad, es muy común que desde temprana edad aquellas personas pertenecientes, por ejemplo, a una compañía de teatro, banda de música, charanga o grupo de arte folklórico, viajen cerca, lejos o muy lejos, para compartir o regalar su trabajo a otras tierras distintas a la de origen. Asimismo y desde una perspectiva individual, el grado de intensidad de la inmersión cultural puede llegar a ser abismalmente mayor, ya que bien por las características técnicas y/o como por los conocimientos de un artista, éste puede ser requerido e invitado para colaborar “codo con codo” en un proyecto artístico muy “peculiar” (desde tu juicio cultural personal)  o en el que no tengas absolutamente nada en común con los demás participantes ni el público.

Por todo esto y explicado con “brocha gorda” debido a su tamaña complejidad, aquellas personas que dedican altruista o profesionalmente su tiempo a proyectos artísticos están más expuestas a desarrollar un mayor grado de consciencia respecto a lo que la filosofía y la antropología denominan “relativismo cultural”.

¿QUÉ ES EL RELATIVISMO CULTURAL?

El relativismo cultural es una perspectiva de análisis o punto de vista sobre unos hechos concretos o globales que tienen lugar en el mundo respecto a un sistema cultural determinado. Existen múltiples teorías, subdisciplinas y acepciones al respecto, pero todas ellas tienen un mínimo común divisor; el rechazo de las teorías etnocentristas y de todas aquellas tendentes a la universalización, es decir, pensar que nuestro sistema cultural es el idóneo, existiendo motivos y razones para realizar comparaciones y análisis en base a elementos comunes y semejantes entre sí.

Por otro lado, nos orienta a desviar los pensamientos respecto a la referencia de que nuestra cultura es mejor por sus ideas, costumbres, valores, mecanismos sociales, etcétera. chinos-tocandoTambién nos alerta de que, a pesar de sentirnos especiales y únicos, simplemente hemos sido productos de un proceso de enculturización, a través del cual hemos sido socialmente instruidos para sobrevivir, adaptarnos de la mejor manera posible y ayudar a hacer prevalecer dicho sistema en el que nos ha tocado vivir.  Además, sostiene que, a pesar de que los seres humanos presentamos predisposiciones genéticas y psicológicas comunes en lo que concierne a la consciencia y a la estructura ética, la última palabra la tiene el sistema o código moral prevaleciente en un lugar y momento concreto, siendo y funcionando de manera muy distinta en la práctica totalidad de las diferentes culturas que cohabitan en este planeta.

Realmente, profundizar de forma teórica en la corriente del relativismo cultural es una ardua y áspera tarea, pues al final, todas las propuestas y discusiones acaban en complejísimos temáticas que ahora no abordaremos como pueden ser la globalización, la Declaración Universal de los Derechos Humanos o las distintas teorías evolucionistas, ya que el tema que ahora me preocupa y quiero resaltar no pasa por intentar resolver en unas líneas una de los más complejas temáticas, trayendo verdaderos quebraderos de cabeza a los más brillantes humanistas académicos de las últimas décadas.

Por encima del marco teórico y en base a esta breve introducción, la esencia que, desde mi punto de vista, tiene más valor sobre esta perspectiva es el aprender a valorar y a apreciar que lo distinto no es ni superior ni inferior, sólo es distinto y, “a priori” y contextualizando continuamente, deberíamos tomarlo como tal y hacer acopio del famoso “beneficio de la causalidad”. Con esto que acabo de decir, no estoy excluyendo la posibilidad de que algo culturalmente propio no pueda ser más o menos bueno/malo, debido/indebido o valioso, casos en los que la responsabilidad de juzgar recae sobre cada individuo en última instancia, sino que dicha valoración no debe de ser emitida por el simple hecho de que algo sea producto de nuestra cultura mater,  o eso es lo que sustentan las distintas teorías relativistas como enraizado factor.

africa

¿QUÉ INFLUENCIA TIENE LA PARTICIPACIÓN EN ACTIVIDADES ARTÍSTICAS SOBRE EL DESARROLLO DEL REALATIVISMO CULTURAL? ¿CÓMO AFECTA A LOS ARTISTAS?

Como ya se ha comentado anteriormente en este artículo, la participación en actividades artísticas, o más aún, si conviertes alguna de las distintas existentes en tu profesión y forma de vida, te hace de exponerte a una serie de experiencias de contacto o inmersión cultural que, en el caso de no practicarlas, nunca llegaríamos a vivenciar.

Para poder entenderlo mejor y realizar una más correcta acotación, voy a dividir mi propuesta sobre el relativismo cultural en dos grandes subniveles:

                -Perspectiva cultural intranacional: Ésta es seguramente a la que antes tenemos o hemos tenido acceso debido a su mayor accesibilidad. Empieza a desarrollarse en el momento que empezamos a tomar contacto con otros practicantes de la cultura, procedentes de distintos pueblos, ciudades o comunidades autónomas, cercanas o muy lejanas, pero todos ellos portadores y representantes de un código de barras muy personalizado llamado “cultura”. Un ejemplo muy claro es el que se produce cuando ingresas (normalmente a temprana edad) en algún centro artístico provincial o nacional y comienzas a tener contacto con estudiantes de distintos rincones o, por otro lado y desde la experiencia personal, cuando te vas a tocar en procesiones una Semana Santa completa en Andalucía con una banda andaluza (y siendo de Toledo), aunque estoy seguro que a cada uno de los lectores se le ocurre un ejemplo distinto en primera persona.

                -Perspectiva cultural internacional: Por suerte y aunque es menos fácil acceder a este subnivel que al anteriormente propuesto, cada vez una mayor número de personas disfrutan de sus beneficios. mundomusicaÉste se desarrolla bien cuando accedemos a alguna experiencia de inmersión cultural en un país extranjero, o bien cuando participamos/trabajamos en proyectos o actividades con personas de una nacionalidad distinta a la nuestra, aunque sea “en casa”. En este apartado es importante hacer hincapié en que, dentro de la pluralidad cultural internacional, es muy distinto el tener contacto con otras culturas occidentales (u occidentalizadas) que el tenerlo con otras que no lo son, pues la ruptura y choque de pensamiento son mucho más contrastantes, ayudándonos a sacar conclusiones mucho más profundas y contribuyendo a un mayor afloramiento del relativismo cultural, tanto sobre temas directamente relacionados con el arte como otros transversales y paralelos.

A pesar de que las disciplinas artísticas puedan premiarnos (por su propia naturaleza social e intercultural), con estar expuestos a este tipo de experiencias (entre otras muchas cosas), no es algo exclusivo ni excluyente, teniendo todos también acceso a otras actividades no artísticas que nos pueden hacer desarrollar dichos beneficios, como puede ser cualquier tipo de actividad deportiva o la participación en proyectos de desarrollo, cooperación o voluntariado.

Desde mi punto de vista, el relativismo cultural en el desarrollo de los trabajos relacionados con las artes escénicas es necesario e inherente, es decir, es una característica indispensable para poder desenvolverte hábilmente en los distintos acometidos, proyectos, entornos o destinos donde te haga llegar tu actividad creativa o interpretativa, y sobre todo en el s. XXI. Asimismo, es inevitable que dicha exposición a otras perspectivas o formas de pensar no erosionen nuestro concepto de realidad y verdad, ya que la plasticidad cultural es una propiedad intrínsecamente humana, sirviéndonos como mecanismo de adaptación y supervivencia, así que, aunque nos resistamos marcará (en mayor o menor medida y dependiendo del individuo) nuestra capacidad de contextualización.

Hablar sobre el relativismo cultural siempre suscita múltiples controversias y opiniones muy contrastadas pero, por encima de todo y del estar a favor o en contra, es muy importante hablar de ello porque nos hace de tomar consciencia al respecto y fomenta el pensamiento crítico y analítico. Hoy en día y en el lugar en el que nos ha tocado vivir, causal o casualmente globalizado, es muy importante hablar, abordar y tomar consciencia respecto a estos parámetros que, aunque no se ven, está.

paz-chinaEstrechamente relacionado con el mundo de las artes y con todo lo anteriormente expuesto, se me viene a la cabeza una expresión que escuche hace años y viene muy al caso: “¿Tú quieres ser músico o quieres vivir en tu casa (o cerca)?” Si extrapolamos la palabra “músico” y la sustituimos por cualesquiera de las profesiones que le puedan ser semejantes, esta pregunta nos recuerda que si decidimos seguir por ese camino profesional, estamos condenados (o premiados) a una vida total o parcialmente nómada, con los correspondientes beneficios o inconvenientes y, por lo tanto a tener que hacer constante uso del relativismo cultural en todas y cada una de nuestros constantes juicios y decisiones.

EL RELATIVISMO NOS AYUDA A ENTENDER SIN NECESIDAD DE COMPARTIR Y DESPIERTA AL HUMANISTA QUE TODOS LLEVAMOS DENTRO. Y SIN NINGUNA DUDA, LA PRÁCTICA E INMERSIÓN EN PROYECTOS ARTÍSTICOS FOMENTAN SU DESARROLLO E INTERIORIZACIÓN.

mts4Gracias por su lectura y su visita. Si le ha parecido de su interés, le recomiendo que se haga suscriptor/a por correo electrónico (parte superior de la columna derecha) y así no se perderá ninguna de las actualizaciones semanales. También pueden seguir mi actividad en https://www.facebook.com/MusicThinkShout/.

TE PUEDE INTERESAR:

LA HUMILDAD COMO VALOR TRANSVERSAL EN LA MÚSICA

POR FAVOR, ESCUCHEN AL PROFESOR DE MÚSICA.

¿QUÉ ENTENDEMOS POR ÉTICA Y MORAL? ESTRUCTURA, CONTENIDOS Y ACTITUDES.

¿QUÉ ES EL ARTE? ¿MÚSICOS Y/O ARTISTAS? CRÍTICA Y REFLEXIÓN PARA DAR PIÉ A UNA LÍNEA DE PROYECTOS.

INTELIGENCIA EMOCIONAL Y MÚSICA: QUÉ ES Y DE QUÉ SE COMPONE. (PARTE 1/6)

“CARTA ANÓNIMA DE UN PROFESOR DE ESCUELA DE MÚSICA” Y REFLEXIÓN.

carta-anonima-de-un-profesor-de-escuela-de-musica-page-001

REFLEXIÓN SOBRE “CARTA ANÓNIMA DE UN PROFESOR DE MÚSICA”

 

Actualmente, uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos los profesores de las escuelas de música es la falta de valorización de nuestra actividad por parte de alumnos, padres, comunidad educativa y la sociedad en general. En parte, esto es debido a que, en  muchos casos, los propios docentes musicales no valoran su propia labor como ésta merece o lo hacen de una forma muy impersonal y pasiva.

[ARTÍCULO RECOMENDADO*] POR FAVOR, ESCUCHEN AL PROFESOR DE MÚSICA.

Como bien es sabido por todos los que trabajamos en este sector, el hecho de ejercer la docencia, sobre todo instrumental, es una actividad que asumimos fruto de la necesidad personal de desempeñar un trabajo y de la propia naturaleza que caracteriza a este sector laboral, cuya inercia nos impulsa, en la gran mayoría de los casos, a que nuestro primer empleo estable  dentro del mundo de la música sea el de profesor en una escuela de enseñanza, generalmente, no reglada.

taller-inteligencia-emocional

Realmente, y como muchos hemos experimentado en nuestros comienzos artísticos, la gran ilusión y motivación necesaria para estudiar la carrera (de fondo) musical no es, en un alto porcentaje, llegar a dedicarse a la docencia de la misma, sino ocupar alguno de los codiciados atriles de cualquier orquesta sinfónica, con sede en cualquier lugar y, a veces, a cualquier precio.

La actual y gran falta equilibrio entre la oferta y la demanda de músicos sinfónicos convierte al “plan B” (como mínimo) en la principal e inminente salida profesional para muchos artistas. Al haber comenzado en la docencia, en la mayoría de los casos, por la propia inercia del sector, hay que sumarle la escasa o nula preparación que se ofrece en los actuales planes de estudios de los conservatorio profesionales en materia de pedagogía y didáctica (ni general ni específica) sobre música.

*MÚSICOS PROFESIONALES VS PROFESIONALIZARSE CON LA MÚSICA

Por todo ello, es muy común encontrarse con la siguiente situación: un profesor que, simplemente, no le disgusta lo que hace, un alumno que va viendo menguada su intención por aprender como consecuencia de la escasa pasión que su profesor le transmite, y una sociedad obsesionada con la funcionalidad, que etiqueta a las escuelas de música como simples centros de entretenimiento y las ubica en el último plano de importancia dentro de la formación y educación de una persona (o proyecto de ello, como es en el caso de los más jóvenes).

school-1063561__340

Sabiendo algo sobre música y nada sobre cómo enseñarla, empezamos a dar clases creyendo que no tiene ningún misterio. Entonces, elaboramos una improvisada red de herramientas didácticas y pedagógicas procedentes de las clases que nosotros mismos hemos recibido y… “ya soy profesor”.

Con tener ciertos conocimientos sobre música y un entrenado dominio del instrumento, nos convertimos y nos convencemos de ser  expertos docentes. Todo ello, lo confieso, redactado desde la crítica y perspectiva personal, siendo la propia experiencia de un servidor la principal fuente de inspiración de estas palabras.

Si tienes la suerte de rodearte de la gente adecuada, consumir la información correcta, y sumas todo ello al análisis introspectivo de tu propia experiencia, es inevitable empezar a admirar y amar lo que haces.

27374358-rbol-abstracto-musical-para-su-dise-o-foto-de-archivo

Progresivamente, esta labor empieza a adquirir sentido y cada minuto que le dedicas a ello comienza a generar valor. Valor es lo que necesita la música como herramienta para educar y humanizar, comenzando en los depositarios naturales de esa responsabilidad; los profesores, los centros educativos y las instituciones correspondientes que deben de velar por ello.

El siguiente eslabón de esta “cadena de valor” que propongo es hacerlo aflorar o reforzarlo en los afortunados consumidores del producto, es decir, alumnos y/o familiares. He aquí por qué me decidí a redactar “carta anónima de un profesor de escuela de música”, además, tanto el equipo de profesores con el que comparto labor, como el resultado de nuestro trabajo, me hacen sentir el poder educativo de este tipo de  proyectos, haciéndome sentir orgulloso y afortunado a partes iguales.

Después de decidir elaborar una carta “valorizadora” y justo antes de ponerme a redactarla, pensé en lo egoísta que sería por mi parte el no compartirla con la comunidad educativa musical, por lo que he decidido ponerla a disposición de cualquiera que quiera hacer uso de ella.

Para ello les facilito libremente el documento sin nombres, referencias a instituciones ni firma personal, así todo aquél que quiera usar este escrito para su escuela de música lo podrá hacer con total libertad (COPIA EL TEXTO, LO ENCONTRARÁS MÁS ABAJO). El único requisito que solicito como autor del mismo es que se respete la integridad del texto y que se me comunique, por privado a través de WordPress, Facebook, Twitter o LinkedIn, dónde se hará uso de estas palabras.

CONTACTO Y RRSS de EDUARDO SÁNCHEZ-ESCRIBANO

10580838_10153068010379146_3975837840222901237_o

Como bien os habréis fijado si habéis leído atentamente el documento al que alude esta reflexión, se hace referencia a los proyectos denominados “comunidades artísticas de aprendizaje”, es decir, algo más que solo una escuela y algo más que solo una agrupación musical; un proyecto integrador que se retroalimenta. Asimismo, la funcionalidad del texto pierde el sentido si no se cumple este requisito principal de estructura y composición, que a su vez, suele ser el modelo más característico, extendido y eficiente dentro del panorama de formación musical y oferta cultural en España.

*INTELIGENCIA EMOCIONAL Y MÚSICA: LAS BANDAS DE MÚSICA Y LAS HABILIDADES SOCIALES (PARTE 6/6)

*¿ES UN PÁJARO, UN AVIÓN? ¡NO, ES UNA BANDA DE MÚSICA!

 

LES INVITO A REFLEXIONAR, A DAR VALOR  Y A INVITAR A DÁRSELO A ALGO QUE, COMO BIEN SABE TODO AQUÉL QUE LO HA EXPERIMENTADO, LO TIENE.

mts4Gracias por su lectura y visita. Si le ha interesado, le recomiendo que COMPARTA, para que otros puedan acceder a su lectura, que COMENTE EN EL BLOG, si tiene algo que añadir u opinar (me interesa su opinión) y que se HAGA SUSCRIPTOR/A POR CORREO ELECTRÓNICO (parte superior de la columna derecha) y así no me perderá la pista ni ninguna de las actualizaciones semanales.

 

Eduardo Sánchez-Escribano García de la Rosa.

También en me podrá encontrar en:

Facebook Fan Page: MUSIC, THINK & SHOUT – FanPage

Instagram: edu_se_music

Twitter: @EduSE_music

LinkedIn: Eduardo Sánchez-Escribano

Google+: Eduardo Sánchez-Escribano

 

OTROS ARTÍCULOS DE MUSIC, THINK & SHOUT RECOMENDADOS:

“NO PUEDO, TENGO QUE ESTUDIAR”. EPIDEMIA EN LAS AULAS DE MÚSICA

INTELIGENCIA EMOCIONAL Y MÚSICA: QUÉ ES Y DE QUÉ SE COMPONE. (PARTE 1/6)

LA HUMILDAD COMO VALOR TRANSVERSAL EN LA MÚSICA

MAMÁ, PAPÁ, QUIERO IR AL CONSERVATORIO.

BATUTAS 2.0 – LOS 15 SUBPERFILES DE UN DIRECTOR MUSICAL

ARTES ESCÉNICAS Y LA NECESIDAD DE HACER PEDAGOGÍA DE “LA EXPERIENCIA”.

 


PLANTILLA PORTABLE DE “CARTA ANÓNIMA DE UN PROFESOR DE ESCUELA DE MÚSICA”

“Querido alumnado y/o padres y madres del mismo,

Una vez iniciado y tomado rumbo el curso en (AÑADIR AQUÍ NOMBRE DE LA ESCUELA DE MÚSICA O CENTRO EDUCATIVO), me gustaría transmitirles unas palabras y hacerles llegar una invitación especial:

En primer lugar me gustaría hacerles llegar mi más sincera enhorabuena, enhorabuena por formar parte de un proyecto en el que todos ganan. En su conjunto, la escuela y la banda de música integran lo que se denomina una “comunidad artística de aprendizaje”. Participar activamente en este tipo de comunidades brinda grandes beneficios, independientemente de nuestra edad, género y posición social o económica.

Dichas comunidades integran un espacio donde se experimenta activamente la educación y práctica de los valores éticos; valores esenciales como la solidaridad, la convivencia, la tolerancia y el trabajo en equipo, ya que es imprescindible cooperar entre todos, la perseverancia y el esfuerzo, donde son premiados al ser absolutamente necesarios para poder progresar en la práctica musical, aprender a pertenecer a un grupo y tomar responsabilidades dentro de él, sentir la necesidad de ser humilde y de ayudar al que lo necesita… etcétera. Además, es un lugar donde se aprende a crear, a opinar, a analizar, a expresarse sin miedos ni tabúes  y a apreciar el arte y la cultura en sí misma.

Detrás de cada sonido interpretado colectivamente existe un complejo entramado de acciones humanas que lo han hecho posible. Conscientes o no, aquí aprendemos el valor que tiene esa red llamada “capital social”; un patrimonio creado por todos y que todos disfrutan, muy difícil de construir y muy fácil de obviar y dejar de deteriorar. Una institución con personalidad propia en la que todas las personas que se identifican como miembros de la misma desarrollan unos mismos valores que, a su vez, son absorbidos por los nuevos aspirantes mediante aprendizaje dialógico y social.

Automotivación, autoestima y capacidad para resolver problemas son elementos que se ven fuertemente reforzados mediante la práctica instrumental y al pertenecer a una comunidad artística de aprendizaje. Éstos, en conjunto con el desarrollo de la empatía,  impulsado frente a la necesidad de relacionarse e interactuar con personas de distintas edades y no necesariamente cercanas a uno mismo, son elementos integrantes de la “inteligencia emocional”, propiedad psicológica humana que, según la comunidad científica, es vital para el éxito personal y social, encontrándose en continua evolución a lo largo de toda nuestra vida.

Por todo lo anteriormente expuesto, les quiero invitar a que den valor a las actividades que llevamos a cabo y al proyecto socio-artístico en sí mismo. Dar valor es creer en ello, tomárselo en serio y respetarlo. Solo así ustedes y/o sus hijos podrán beneficiarse al máximo de todo lo que aquí podemos ofrecer, que como ya se ha expuesto resumidamente, es mucho y de gran riqueza.

Enhorabuena de nuevo y gracias por su confianza”.

(FIRMA)